La demanda de profesionales digitales supera a las vocaciones TIC en Galicia
Lunes, 14 diciembre, 2015

En los próximos cinco años, el índice de titulados en las Universidades gallegas en estudios relacionados con el ámbito científico tecnológico no será suficiente para cubrir la demanda de profesionales del sector TIC. De los 10.000 alumnos titulados en las Universidades gallegas en 2014, sólo 753 cursaron carreras científico-tecnológicas, una tendencia descendente que se mantiene desde 2010. Unos datos que contrastan con la creciente demanda de empleo en el sector TIC a nivel regional, estatal y europeo. 

Así queda de manifiesto en el “Estudio sobre los factores influyentes en la elección de estudios científicos, tecnológicos, ingenierías y matemáticas en Galicia”, elaborado por everis, dentro de sus compromisos como empresa firmante del Pacto Tecnológico de Galicia. 

Las conclusiones del estudio se presentaron en una jornada en la que participaron los representantes de las tres entidades que colaboraron en su elaboración: la directora de la Agencia para la Modernización Tecnológica de Galicia (Amtega), Mar Pereira, el director general de Educación, Formación Profesional e Innovación Educativa, Manuel Corredoira, y el director de Administraciones Públicas de la consultora everis, Sergi Biosca.

Este informe  es una de las iniciativas de la Agenda Digital de Galicia 2020 para impulsar las vocaciones tecnológicas y dar respuesta a la demanda de nuevos perfiles digitales que demanda el sector.  En Galicia el sector tecnológico emplea a más de 14.000 personas y registró un volumen de negocio en 2014 de 2.936 millones de euros, un 4,6% más que el año anterior.

Para encontrar la causa de la falta de vocaciones STEM (Ciencia, Tecnología, Ingenierías y Matemáticas), el estudio, realizado a partir de una muestra de 5.120 estudiantes de 3º y 4º de la ESO y de Bachillerato de a 40 centros educativos de la Comunidad, identifica una serie de variables que influyen en de los alumnos a la hora de elegir su itinerario formativo: el propio alumno, el entorno próximo, el entorno educativo y el entorno social.  Sobre estos mismos ámbitos, el estudio propone diferentes líneas de actuación para contribuir al incremento de vocaciones TIC.

Alumnos: falta de confianza, dificultad y brecha de género
El estudio pone de manifiesto que casi el 40% de los estudiantes no se sienten capaces para cursar este tipo de estudios. Una falta de autoconfianza que se incrementa en el caso de las alumnas, ya que sólo el 54% se ven capacitadas para estudiar una carrera del ámbito TIC frente al 74% de los alumnos. Esta brecha de género también se refleja en el hecho de que, frente al 46% de los chicos que optan por el Bachillerato Científico-Tecnológico, únicamente un 33% de las jóvenes lo eligen.

La vocación es la motivación principal de los alumnos (92%) para la elección del tipo de estudios, seguido de la utilidad y la facilidad. Precisamente, la facilidad es el motivo que señala el 59% de alumnos de ESO que se decantan  por un Bachillerato distinto al Científico-Tecnológico. Por tanto, es preciso trabajar para cambiar la percepción de la mala relación esfuerzo- beneficio, sobre este tipo de itinerarios formativos.

Finalmente, la decisión sobre el tipo de estudios que quieren realizar los alumnos, está ya formada en el momento que llegan a 3º y 4º de ESO,  ya que en el paso de este ciclo al Bachillerato no se produce un cambio en las preferencias. Así, sería entre el segundo y tercero ciclo de Primaria, el momento clave para fomentar el interés de los alumnos por estas materias.

Entorno próximo, educativo y social
El contexto del alumno, en sus diferentes facetas, es el principal condicionante en el momento de elección de estudios STEM. El estudio pone de manifiesto que la influencia de las madres y padres es la más relevante para tomar una decisión sobre formación, según declararon el 79% de los alumnos.

En cuanto a la influencia del contexto académico, el estudio revela que el rendimiento académico de los estudiantes de Bachillerato Científico-Tecnológico es superior al de aquellos que optaron por otros itinerarios formativos. Este hecho, sumado a la imagen de excesiva dificultad en este tipo de estudios, subraya la necesidad de poner en marcha acciones que suavicen percepción de dificultad de estas carreras y que pongan en valor a relación positiva entre coste?beneficio de desarrollarlas.

Por otra parte, el estudio constata que los alumnos, demandan mayor información sobre las distintas profesiones, lo que hace preciso redefinir las colaboraciones escuela? universidad?empresa, creando nuevas sinergias que permitan una transferencia de conocimiento.

Aunque en general, los alumnos asocian los estudios y profesiones relacionadas con las ciencias, tecnologías, ingenierías o matemáticas a trabajos bien remunerados y con un considerable impacto social, el estudio refleja que hay un porcentaje de estudiantes que desconocen esta realidad, por lo que se considera necesario incidir sobre dos elementos como son el prestigio y la utilidad social.

También la imagen que perciben los alumnos sobre los profesores y materias científico- tecnológicas, es relevante, por lo que el estudio propone fortalecer por un lado, la formación y competencias en las TIC del profesorado no STEM,  y en el caso del profesorado STEM, promover acciones que refuercen su base didáctica para facilitar un mayor acercamiento al alumnado.

En cuanto a las materias de informática y tecnología el estudio apunta a la necesidad de darles un  carácter más transversal, así como aumentar en ellas el peso de la creación digital (programación, robótica, etc.).